ÁNGEL VICTORIA LÓPEZ JUAN RECIBE EL PREMIO DE LA ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE LA REGIÓN DE MURCIA QUE RECONOCE LA TRAYECTORIA DE UN MÉDICO JUBILADO

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1. Como médico jubilado, con doble especialidad en Medicina Interna y Medicina Familiar y Comunitaria, ¿cómo considera que ha evolucionado la profesión a lo largo de los años?

El profesionalismo médico a lo largo de los últimos años ha tenido grandes avances positivos, de los que destacaría la importancia de la formación especializada de nuestros médicos a través del sistema MIR y los grandes avances científicos y técnicos que permiten grandes mejoras en la prevención, diagnóstico y tratamiento de los procesos y que nos auguran un gran futuro. La aplicación de la inteligencia  artificial en la práctica médica promete revolucionar la Medicina, mejorando la precisión diagnóstica, personalizando tratamientos y optimizando recursos, sin renunciar a la esencia de nuestra profesión que es la relación médico- paciente.

En lo negativo, destacaría la pérdida de liderazgo y el empeoramiento de las condiciones laborales de los médicos en el Sistema Nacional de Salud, así como la crisis de la Atención Primaria.

 

2. La profesión médica se encuentra en una situación difícil por situaciones como el déficit de especialistas, la crisis de la Atención Primaria, las consecuencias de la pandemia, etc. y, recientemente, el borrador del Estatuto Marco, que ha generado un conflicto y la convocatoria de movilizaciones en todo el territorio nacional. ¿Cómo valora esta situación y cómo cree que afecta a los médicos y a la sociedad de la Región de Murcia?

La pandemia de COVID-19 nos mostró las debilidades de nuestros sistemas, así como la falta de planificación que, a pesar de la advertencia de las organizaciones médicas, nos ha conducido al déficit actual de especialistas.

Esta escasez de profesionales ha supuesto dificultad para cubrir las plantillas necesarias para la correcta atención de la población, creando puestos de difícil cobertura de muchas especialidades y, sobre todo, en hospitales comarcales y de pediatras y médicos de Familia en centros de salud. Este déficit ha derivado en el deterioro de la calidad asistencial, el preocupante aumento de las listas de espera y la crisis de la Atención Primaria al tener que asumir cupos no cubiertos, que han supuesto unas cargas de trabajo inasumibles.

Es denunciable que la profesión médica, siendo el eje vertebrador de cualquier sistema de salud, teniendo un papel singular y preponderante, soportando la casi absoluta responsabilidad sobre el paciente y con más de once años de formación mínima, está siendo denigrada en sus condiciones laborales y económicas, debiendo soportar jornadas interminables de trabajo de forma obligatoria que dificultan la conciliación de la vida familiar, que atenta contra su propia la salud, ignorando los tiempos de trabajo a efectos de jubilación, con pagos  de horas extraordinarias inferiores a hora ordinaria y con la potenciación y el respaldo a la invasión de competencias exclusivas de los médicos por otras profesiones que no reúnen los requisitos de formación y capacidad.

Es natural la reivindicación actual de los médicos y facultativos del SNS de que sea legislado un estatuto propio en el que se regulen las obligaciones y derechos de los mismos; que este estatuto propio sea una norma básica del estado, que iguale a todos los médicos de España en sus condiciones laborales y que permita fidelizar a un colectivo que se siente especialmente maltratado en los últimos años en su tarea de prestar la mejor asistencia sanitaria posible a la población.

 

3. ¿Qué medidas propondría para revertir esta situación?

Nos encontramos en un momento crucial para la salud nacional, una encrucijada que debemos de enfrentar con determinación, trabajo y unidad. Es necesario poner en marcha grandes reformas que permitan reconstruir nuestro sistema sanitario para mantener un modelo público, universal y gratuito que siga siendo el pilar del estado de bienestar de la sociedad española. Lo ideal sería hacerlo a través de un pacto por la Sanidad que agrupe a todas las fuerzas políticas, industria farmacéutica, profesionales, pacientes, etc. En definitiva, que involucre e implique todos los actores que conformamos el entorno sanitario. Es algo difícil, pero posible y absolutamente necesario.

Hay distintas normativas que se deben reformar para poder modernizar y reflotar el Sistema Nacional de Salud, hacerlo sostenible y adecuarlo a los cambios de las últimas décadas a todos los niveles. El Estatuto Marco se ha quedado anticuado y está en pleno debate de actualidad e importancia que la profesión médica necesita un estatuto marco propio que permita la negociación y regulación específica que se adapte a sus peculiaridades.

También es necesario revisar la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y la Ley de Autonomía del Paciente, bases de nuestro modelo, que tiene como “casco del barco” la Ley General de Sanidad de 1986.

Es hora de mirar hacia delante.

 

4. También ha estado ligado a la defensa y representación de la profesión, siendo miembro de la Junta Directiva del Colegio de Médicos, concretamente vicepresidente. ¿Cómo definiría el papel del Colegio de Médicos?

Los Colegios Médicos tienen tres pilares fundamentales de actuación como son la ética y el profesionalismo, la defensa de la profesión médica y el compromiso con los pacientes.

La responsabilidad de los Colegios transciende a la defensa de los médicos, ya que el objetivo último es garantizar una calidad asistencial sostenible y equitativa para todos y una sanidad que ejerza de garante de la justicia social de nuestro país, asegurando que el SNS pueda responder a las necesidades presentes y futuras sin comprometer su esencia: la equidad y el acceso universal.

Con vocación de servicio, debemos ser aún más eficaces y contribuir de manera más intensa al sostenimiento del modelo sanitario que tenemos en nuestro país, potenciando el papel y liderazgo de la profesión médica en la Sanidad.

 

5. En el plano sindical, ha estado vinculado al Sindicato Médico de la Región de Murcia desde su constitución y ha ocupado los cargos de secretario general y presidente. ¿Cómo calificaría el papel del Sindicato y los logros obtenidos para los profesionales?

El médico ha perdido progresivamente capacidad de negociación de sus condiciones laborales y retributivas por dos motivos fundamentales: como asalariado dentro del SNS ha perdido la capacidad de negociar s través de un convenio propio que reconozca sus peculiaridades. Además, toda la legislación que le afecta funcionarial, estatutaria y sindical pone a los médicos muy difícil llegar a los foros de negociación (mesa sectorial y general de negociación) pues todo está diseñado para favorecer a los grandes sindicatos de clase.

En segundo lugar, los médicos son categoría minoritaria dentro del sistema sanitario que ha crecido desorbitadamente en personal no médico. Para acceder a los foros de negociación autonómicos y nacionales hay que obtener un tanto por ciento del total de votos de todos los trabajadores en las elecciones sindicales.

Aunque todos los médicos votásemos a nuestro sindicato, con nuestros números llegamos muy justos a esos porcentajes de representatividad en las mesas de negociación.

A pesar de estas condiciones desfavorables y por pura necesidad, surgieron los sindicatos médicos autonómicos que se confederaron en CESM. Estos han sido muy importantes para la defensa de los intereses laborales de los médicos. A nivel autonómico, la disparidad ha sido la norma entre comunidades autónomas. La Región de Murcia ha sido reconocida como una comunidad con mejores condiciones laborales y retributivas ha tenido durante años y eso ha sido gracias a las negociaciones del Sindicato Médico. Se podrían mencionar importantes acuerdos logrados, como el de carrera profesional, aumento del precio de las horas de guardia, acuerdo SUAP, compatibilidad, acuerdo MIR y otros muchos.

A nivel nacional ha sido mucho más difícil, pues todos los sindicatos médicos autonómicos o no estaban confederados o sí lo estaban pero no concurrían a las elecciones como CESM. Por lo tanto, CESM no obtenía representación como tal en el Ámbito de Negociación, que es la mesa de sanidad nacional, donde actualmente se discute el Estatuto Marco.

Para la profesión médica y el personal facultativo, insisto, es necesario un estatuto propio que permita negociar y regular nuestras singularidades.

           

6. De todos sus años de ejercicio, ¿guarda algún recuerdo especial o una etapa que recuerde de una forma diferente?

Guardo un grato recuerdo de mi primer trabajo después de terminar la carrera, que fue una sustitución en Calasparra en el mes de diciembre de 1978. Allí me quedé como único médico y pediatra de la localidad en plena epidemia de gripe y esto supuso un ingente trabajo durante 24 horas atendiendo urgencias y domicilios junto a mi esposa Marisol embarazada, que hizo de auxiliar siguiéndome a todas partes con el vademécum a cuestas buscándome los nombres comerciales de los medicamentos (yo sólo conocía por principios activos).

Recuerdo un día que, para relajarnos un poco, nos fuimos a media tarde al cine a ver una película, que en un momento determinado suspendieron y proyectaron un letrero diciendo que saliera el médico, que lo necesitaban.

También recuerdo con mucho cariño la etapa en la que me hice cargo como médico titular de la pequeña localidad de Ojós, donde como médico de APD contacté con la Medicina rural y me sentí realizado a todos los niveles propios de la Medicina Familiar y Comunitaria.  Desde entonces, guardo lazos de cariño con esa población, que creo son correspondidos hacia mí por su parte. 

 

7. Recoge el premio de la Academia de Medicina de la Región de Murcia patrocinado por el Colegio de Médicos. ¿Qué supone para usted este reconocimiento?

A nivel personal es un absoluto honor recibir este premio por mi trayectoria profesional en la medicina, profesión que, además de ser la más bonita del mundo, impacta de manera tan directa en el bienestar de cada persona y de la sociedad en su conjunto. Y es un honor, sobre todo, si su concesión proviene de instituciones de importantísimo prestigio en la profesión, como son la Real Academia de Medicina y Cirugía y el Colegio Oficial de Médicos de la Región de Murcia.   Publicado el 3 de marzo de 2025

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