María Ángeles Marín Torres, premio María Eugenia Moreno 2026 del Colegio de Médicos de la Región de Murcia
María Ángeles Marín Torres es de Lorca y ha empezado la residencia de Dermatología en el hospital Reina Sofía de Murcia. Este año ha logrado el Premio María Eugenia Moreno del Colegio de Médicos, galardón anual que reconoce al MIR que, con mayor nota, escoge la Región de Murcia para su periodo de Formación Sanitaria Especializada
Después de la carrera, el examen MIR, la elección de plaza y la incorporación… ¿cómo afrontas la residencia?
La afronto con muchísima ilusión y motivación. Después de tantos años de carrera y de todo el esfuerzo que supone preparar el MIR, me apetece empezar una etapa en la que, por fin, puedo aprender desde la práctica y hacer aquello para lo que nos hemos estado formando.
Soy consciente de que serán años exigentes, con mucho trabajo y momentos complicados, pero también creo que es una etapa vital que recordaré con cariño toda la vida y quiero disfrutar de cada momento.
Has escogido Dermatología en el hospital Reina Sofía. ¿Cómo ha sido tu primer contacto con el Servicio?
Me siento muy afortunada. Desde el primer momento me he sentido muy bien acogida por todos. En el servicio hay un ambiente de trabajo cercano y con clara vocación docente, además de ser excelentes profesionales. Tengo mucho que aprender de ellos, tanto desde el punto de vista académico como humano, y espero aprovechar al máximo cada oportunidad de formación que me brinden estos años de residencia.
¿Por qué has elegido esta especialidad y este centro?
Elegí Dermatología porque es una especialidad muy completa y versátil. Abarca patologías muy diversas: enfermedades inflamatorias, autoinmunes, oncología, cirugía… lo que hace que cada día pueda ser diferente. Además, al ser la piel el órgano más extenso del cuerpo, en ella pueden manifestarse numerosas enfermedades, lo que la vincula estrechamente con el resto de disciplinas.
Una de las características que más me atrae es su capacidad resolutiva: en muchas ocasiones, una exploración permite orientar el diagnóstico desde el primer momento y ofrecer al paciente una solución en la propia consulta. Y por supuesto, también es una especialidad con una investigación muy activa, que te obliga a estar actualizado en todo momento.
Por otro lado, quería realizar la residencia en un centro de la Región de Murcia, rodeada de mi familia y amigos. Aunque todos ofrecen una formación excelente, el Hospital Reina Sofía destacó para mí por su trayectoria docente y por el ambiente cercano y profesional que transmite su equipo, y estos primeros meses confirman mi decisión.
Recibes el premio Dra. María Eugenia Moreno al mejor MIR 2026 en la Región, concedido por el Colegio de Médicos, ¿qué supone para ti recoger este galardón del Colegio de Médicos?
Para mí es un honor recibir este premio porque representa muchos años de esfuerzo, y por eso cualquiera de mis compañeros sería igualmente merecedor de este reconocimiento. También es una oportunidad para agradecer el apoyo de mi familia, mis amigos, y todos los profesionales que me han acompañado en el camino. Lo recibo con mucha ilusión, pero también con humildad, porque sé que es el comienzo de una nueva etapa en la que seguir aprendiendo.
Como sabes, la Dra. Moreno fue asesinada en Moratalla en 2009 por un paciente y este año hemos cerrado las estadísticas con un incremento de las agresiones a médicos, ¿has sido víctima o has presenciado alguna vez una agresión a personal sanitario? ¿Qué medidas crees que se podrían tomar al respecto?
Afortunadamente,
no he sido víctima ni he presenciado ninguna agresión física a personal sanitario. Sin embargo, sí he podido observar situaciones de tensión hacia profesionales, algo que pone de manifiesto que este es un problema real y preocupante.
Más allá de las agresiones físicas, creo que estamos asistiendo a una progresiva normalización de las faltas de respeto hacia quienes desempeñan una labor de servicio a la sociedad, no solo en el ámbito sanitario, sino también en profesorado, cuerpos de seguridad, administración... Los colectivos que paradójicamente son la columna vertebral de nuestro estado de bienestar. Es una tendencia que debería preocuparnos como sociedad, porque el respeto es una de las bases fundamentales de la convivencia y del buen funcionamiento de nuestras instituciones.
En cuanto a las medidas, seguro estarían basadas en una mayor concienciación social sobre el respeto, reforzar medidas de prevención y seguridad y dar apoyo administrativo y emocional a los profesionales afectados.
Nos encontramos en un contexto complicado para la Sanidad. ¿Cuál es tu visión como R1 y qué medidas crees que podrían plantearse para la mejora del ejercicio y de la atención a los pacientes?
Como residente de primer año, todavía estoy dando mis primeros pasos en el sistema sanitario, por lo que creo que es importante escuchar y aprender de los profesionales con más experiencia. Sin embargo, considero que es de sentido común pensar que, si queremos mantener una sanidad pública de calidad necesitamos garantizar que los profesionales que trabajen en ella dispongan del tiempo y los recursos necesarios para ofrecerla.
Es evidente que el malestar que estamos viendo actualmente no surge de manera aislada, sino que son el reflejo de dificultades que muchos profesionales vienen señalando desde hace años. Me gustaría que, dentro de diez años, pudiéramos hablar de una profesión médica con unas condiciones laborales similares a las de otros colectivos, que permitan ejercer con estabilidad y conciliación. Creo que esto sería clave para retener el enorme talento que se forma en nuestro país. Tenemos excelentes profesionales y dedicamos muchos recursos en su formación, y es una pena que muchos de ellos abandonen nuestro país en búsqueda de mejores oportunidades. Mejorar la gestión y las condiciones del sistema no solo permitiría retener ese talento, sino también garantizar una sanidad de calidad y sostenible a largo plazo.
También llegas a la profesión en un momento de revolución de la Inteligencia Artificial y nuevos paradigmas. ¿Qué crees que debe aplicar el médico ante estas nuevas herramientas?
Creo que debemos utilizarlas como lo que son: herramientas que pueden ayudarnos a mejorar el ejercicio de nuestra profesión, pero sin llegar a sustituir el criterio clínico, ni la toma de decisiones. Considero que la Inteligencia Artificial puede ser muy útil para recabar y analizar información, integrar grandes bases de datos, facilitar el seguimiento de pacientes e incluso potenciar la investigación. Sin embargo, como ocurre con cualquier herramienta, primero debemos conocer sus posibilidades y limitaciones antes de incorporarla plenamente a nuestra práctica. Y, sobre todo, creo que hay algo que difícilmente podrá sustituir: la relación médico-paciente y la dimensión humana de la medicina.
¿Qué ambiciones o metas te marcas para tu trayectoria profesional?
A día de hoy, mi principal meta es aprovechar al máximo la residencia y adquirir una formación sólida que me permita convertirme en una buena profesional. A largo plazo, me gustaría seguir creciendo profesionalmente y poder devolver a la sociedad que me ha formado.
Noticia publicada el 08-10-2026