Pablo Ramírez, nombrado académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de la Región de Murcia
El cirujano Pablo Ramírez, jefe de Servicio de la especialidad en el hospital Virgen de la Arrixaca, director científico del IMIB-Pascual Parrilla, catedrático de Cirugía de la Universidad de Murcia y ex coordinador regional de trasplantes de la Región de Murcia ha abordado 'El trasplante hepático clínico como motor de la investigación clínica y traslacional' en su discurso de ingreso
Ha sido recientemente nombrado académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de la Región de Murcia. ¿Qué significa este reconocimiento de la organización que atesora el saber científico?
El Dr. D. Bartolomé Colomer fundó el 29 de mayo de 1811 esta prestigiosa institución y la presidió con un equipo de otros 12 facultativos, siendo entonces 7 médicos, 3 cirujanos y 3 farmacéuticos los que formaron el primer claustro (actualmente 38). Ejerció un papel crucial en un contexto social y sanitario, nada envidiable al actual, que ahora llamaríamos contexto geopolítico, marcado por la ocupación francesa, el hambre y una grave epidemia de fiebre amarilla que arrasaba por aquel entonces la Región de Murcia. La Academia era el único foro que existía entonces de Debate y Enseñanza, lo más parecido a las sesiones clínicas actuales. Un auténtico privilegio en el S.XXI entrar a formar parte de este antiquísimo y Solemne Claustro de la Real Academia de Medicina y Cirugía de la Región de Murcia, que ha sido faro de conocimientos y avances médicos, con mi discurso de ingreso ‘El trasplante hepático clínico como motor de la investigación clínica y traslacional’, y que está basado en los 38 años de mi experiencia con casi 2000 pacientes trasplantados de hígado, en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca.
Me ha tocado preservar la medalla vitalicia número 10, que fue creada en el año 1897 para el Dr. Juan Antonio Martínez López, que desempeñó el puesto de cirujano jefe del Hospital Provincial del Murcia (actualmente el Hospital Universitario Reina Sofia). Aplicó por primera el cloroformo vez en nuestra Región y bajo esta sedación rudimentaria extrajo con éxito por vía perineal un enorme cálculo vesical, toda una hazaña por aquel entonces.
Como indica, su discurso de ingreso trata sobre 'El trasplante hepático clínico como motor de la investigación clínica y traslacional', ¿cómo han evolucionado esas líneas de investigación que han derivado en mejoras para los trasplantes y para la calidad de vida del paciente trasplantado?
Desde la década de los 80 a la actualidad han mejorado espectacularmente los resultados de los trasplantes a largo plazo, pasando de una supervivencia en torno a al 70 por ciento a la actual superior al 90 por ciento, alcanzando sobrevidas de más de 20 años, con una excelente calidad de vida. Los pacientes, que padecían de una enfermedad hepática terminal, vuelven a trabajar y a llevar una vida sociofamiliar normal.
Las indicaciones para el trasplante se han ido expandiendo, sobre todo para el cáncer de hígado, lo que significa que son cada vez más los pacientes que se pueden beneficiar de un trasplante hepático. También ha subido el límite de la edad para poder trasplantarse, pasado de los 60 años al inicio, a los 75 años actualmente.
Son numerosas las aportaciones científicas que durante 38 años ha hecho el equipo de la Arrixaca al trasplante hepático y a la mejora de sus resultados, más de un millar de publicaciones, la mayoría en revistas científicas de alto factor de impacto, más de un centenar de tesis doctorales, liderazgo en decenas de ensayos clínicos, y numerosos proyectos de investigación competitivos nacionales e internacionales, desarrollados gracias a todos los excelentes profesionales de los equipos de coordinación y trasplantes de la Arrixaca.
La investigación, madre de los avances médicos y quirúrgicos, requiere de financiación, tiempo y recursos, y aunque parece haber tomado más relevancia en los últimos años… ¿cómo
es investigar a día de hoy y qué se necesita para poder poner en marcha o continuar proyectos investigadores que redunden en una mejor atención a los pacientes y en avances para la Medicina, la ciencia y la Sanidad?
Creo que todos reconocemos que sin talento ni financiación no hay investigación posible, ni progreso científico. Talento de los profesionales del trasplante ya está contrastado. Pero también es necesario financiación para infraestructuras y poder desarrollar proyectos innovadores de investigación. Afortunadamente hemos contado con el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB-Pascual Parrilla), creado por decisión del Gobierno Regional en el año 2009, como un matrimonio jurídico entre la Consejería de Salud y la UMU, para potenciar la investigación biomédica, bajo la primera dirección científica de los profesores Pascual Parrilla y Vicente Vicente, y ha sido un completo éxito.
Debo reconocer y agradecer que hasta el 40 por ciento de la financiación del IMIB es una apuesta del Gobierno Regional, que incluye una partida especial en sus presupuestos anuales, que ha ido in crescendo año tras año, lo que traduce un extraordinario compromiso por la investigación tanto de las consejerías de Salud y de Universidades, como de la Universidad de Murcia. Actualmente, tenemos registrados más de 800 investigadores agrupados en 68 grupos, trabajando en las 7 áreas del Instituto, y que han sido capaces de elevar la investigación murciana al nivel competitivo internacional que se merecía. En los últimos cinco años, ya bajo la nueva dirección científica que asumí en 2018, junto con un excelente equipo de subdirectores científicos (Jose Luis Alonso, Pablo Pelegrin, Mariano Leal y Enrique Bernal), ha continuado el incremento exponencial de la calidad de las publicaciones científicas, así como un crecimiento en ensayos clínicos (existen más de 400 ensayos clínicos activos anualmente).
¿Cómo se equilibra el ejercicio clínico de la Medicina con la investigación y la docencia?
El profesor Pascual Parrilla, mi maestro y mentor, muy pronto me hizo entender, siendo médico residente, el matrimonio inseparable de la asistencia, docencia e investigación, donde el primum movens es el paciente, que está por encima de todo. Su ansiado y perseguido sueño, de que coexistieran juntos espacial e institucionalmente, el hospital (con los pacientes), la Facultad de Medicina (con los alumnos) y el IMIB, con investigadores básicos y clínicos. Hoy ya es una realidad consolidada, ubicada en el Campus Ciencias de la Salud, que sitúa a la Región de Murcia con un liderazgo indiscutible nacional e internacional, en Medicina y Cirugía. Una fortuna como médico, poder desarrollar en el mismo centro de trabajo, la asistencia, la docencia y la investigación clínica, en beneficio de los pacientes y de la calidad asistencial.
Desde su ámbito del trasplante hepático, ¿qué proyectos lideran actualmente la investigación científica en la Región de Murcia?
Los objetivos prioritarios para nuestro futuro inmediato, a desarrollar por la Unidad de Trasplante Hepático de la Arrixaca: hacia una minimización y personalización de la inmunosupresión, con protocolos de tolerancia operacional; hacia el “transplant oncology”, ya que el cáncer de hígado se está convirtiendo en la principal indicación de trasplante hepático; hacia el xenotrasplante hepático clínico; y hacia el trasplante hepático robótico.
¿Qué reto profesional le preocupa más de cara a los próximos años?
Sin duda, lo más importante para el futuro del trasplante hepático en Murcia es el relevo generacional. Los jóvenes cirujanos ya incorporados al equipo, vienen con un ímpetu impresionante, nuevas ideas, proyectos innovadores y con muchas ganas de trabajar, operar e investigar. Les aseguro que el relevo del trasplante hepático en la Region de Murcia está garantizado, cirujanos con buenas manos, excelentemente formados, buenas cabezas, y buen corazón.
Noticia publicada el 20-10-2026